Hablan – II

Sin esperanza
de poder conseguirlo,
ella lo intenta.

Sin esperanza
de poder conseguirlo,
ella lo intenta.
Escaparate de una tienda de decoración interior. Rojos, amarillos, verdes y ocres se confunden con los reflejos. Al fondo…un hombre piensa.
El mar escucha,resignado y atentoa lo que dicen.
Sola. Repudiada en la tierra de las naranjas. Maldecida por su obstinada amargura, por su blanda consistencia. Ignorada perversamente después de haber contribuido con su color y olor a mantener el tópico de nuestro Pais. Ahora rueda despacio, inerte y desvalida. Espera la piedad de unas ruedas que la aplasten antes de que la podredumbre…
Apenas nadaentre ellos; sus palabrasquebradas al sol.
Copos de nievedetrás de la ventana.Una lágrima