Hablan – II

Sin esperanza
de poder conseguirlo,
ella lo intenta.

Sin esperanza
de poder conseguirlo,
ella lo intenta.
Sola. Repudiada en la tierra de las naranjas. Maldecida por su obstinada amargura, por su blanda consistencia. Ignorada perversamente después de haber contribuido con su color y olor a mantener el tópico de nuestro Pais. Ahora rueda despacio, inerte y desvalida. Espera la piedad de unas ruedas que la aplasten antes de que la podredumbre…
El mar escucha,resignado y atentoa lo que dicen.